Delegaciones

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Contexto:

Colombia todavía sufre uno de los conflictos más largos de años recientes en la historia del mundo. L a guerrilla, los paramilitares, y las fuerzas militares gubernamentales han asolado la tierra y al pueblo de Colombia por más de sesenta años. El conflicto continúa pero la dinámica ha cambiado. Algunos grupos de la guerrilla y los paramilitares han desmovilizado mientras que la violencia contra la población civil por parte de grupos criminales armados se ha incrementado. Mucho del trabajo de Sembrandopaz se centra en las comunidades indígenas y afrocolombianas en la región de Montes de María de la costa caribeña de Colombia. A finales de la década de los ‘90, los Montes de María se convirtió en un punto de importancia estratégica para los grupos armados en la región. Exacerbada por las condiciones de pobreza, el conflicto armado empeoró a medida que los actores armados se enfrentaron por el control de territorios estratégicos y carreteras, sobre todo la carretera que une Sincelejo (capital de Sucre) a Cartagena (capital de Bolívar) . El control de estas rutas proporcionó el acceso a los ingresos de tráfico de drogas y de recursos naturales que financiaron la continuación del conflicto armado. Batallas entre los grupos armados, legales e ilegales, por el control de esta región estratégicamente importante produjeron una violencia masiva y devastadora contra los residentes y el desplazamiento forzado de comunidades enteras. La violencia directa por parte de grupos paramilitares y de la guerrilla ha casi cesado en la región pero comunidades desplazadas enteras ahora sobreviven sin el apoyo del Estado aunque existen leyes que les ayuden. Miles de campesinos de las comunidades rurales viven en la pobreza extrema en las ciudades costeras, sin educación formal para conseguir empleo ni recursos para establecerse en un contexto urbano.

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Es en este contexto que funciona Sembrandopaz en colaboración con las comunidades. Director Ricardo Esquivia ha pasado décadas construyendo relaciones personales con los líderes de las comunidades ganando su confianza y ayudándoles a reconstruir sus vidas. Durante los últimos ocho años, Ricardo ha trabajado con el personal de Sembrandopaz para ampliar esas relaciones. Ahora es un momento especialmente importante para continuar este trabajo. A medida que el gobierno y las FARC -EP negocian las comunidades marginadas deben estar preparadas para participar en los procesos políticos que se derivan de los acuerdos así como cualquier medida de consolidación de la paz que resulte de los acuerdos. Sólo entonces estas comunidades podrán alcanzar una prosperidad y convivencia fructífera con los que se le hayan hecho daño.

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